Mercado socializado

Llamemos “Economía socializada de mercado”, o simplemente mercado socializado a un modo de producción no capitalista, que pueda sustituir al capitalismo con similar o mayor eficiencia económica, pero que sea compatible con una sociedad libre e igualitaria, sin clases.

Este mercado socializado no ha existido en ningún período histórico, pues requiere apoyarse en un Estado no clasista. El Estado, desde su aparición hace unos 6.000 años, siempre ha sido clasista y ha producido un orden basado en la desigualdad y el sometimiento de la mayoría por parte de una minoría privilegiada.

Como ya vimos, la aparición del excedente inició una feroz competencia en la que estaba en juego la propia supervivencia de las sociedades y que requería una estructura social desigualitaria, clasista, sencillamente porque era la que producía mayor excedente y mayores probabilidades de supervivencia para los Estados y las sociedades que éstos organizaban.

El mercado socializado requiere sustituir el Estado clasista por una democracia plena, igualitaria. Técnicamente, sería sencillo. Sobre el papel, resulta fácil. Pero las cosas complejas, como la vida o la sociedad, no cambian o evolucionan de manera sencilla, por imposición externa, sino que han de seguir sus propias leyes del crecimiento y desarrollo.

La mente puede imaginar cómo sería un mercado socializado y cómo podría construirse ahora mismo modificando tan solo cuatro leyes. Pero eso no implica que se vayan a modificar. Los sistemas politico-económicos poseen su propia inercia y evolucionan según leyes ajenas a la consciencia humana, aunque la consciencia humana podría guiar, acelerar o frenar esa evolución conociendo dichas leyes. Empecemos por describir cómo sería este sistema alternativo al capitalismo.

Otro mundo es posible

El capitalismo en su contexto

Hace unos 6.000 años las sociedades se estratifican: una minoría controla el poder, la riqueza y el conocimiento, frente a una mayoría explotada y sometida. Esclavitud, servidumbre o capitalismo son formas que adquiere históricamente ese sometimiento de la mayoría por la minoría privilegiada, que se vale de aparatos estatales que monopolizan la ley y la fuerza. Cuando los Estados se democratizan, las mayorías pueden elegir a sus representantes, pero eso no significa que éstos gobiernen para esas mayorías que los han elegido, sino para las minorías privilegiadas que continúan sometiendo a las mayorías, grandes poderes económicos que ahora controlan los mecanismos del sistema y sus instituciones.

Históricamente, el capitalismo es la última forma de sometimiento de las sociedades complejas o civilizadas. Todo el sistema económico durante la Edad Antigua estaba basado en la mano de obra de los esclavos. Por otra parte, la servidumbre es propia del sistema feudal característico de la Edad Media europea. Finalmente, el trabajo asalariado nos ha conducido a la actual fase de sometimiento del capitalismo globalizado.

Los seguidores de Marco Polo y Cristóbal Colón abren las puertas del comercio de mercancías a larga distancia, que permite enriquecerse a los prestamistas y a los banqueros. Pronto surge una incipiente clase burguesa que puede amasar grandes fortunas y jugar al mismo juego que la nobleza, pero sin necesidad de pertenecer a ella. Esta burguesía invierte en ciencia, progreso y tecnología, construye fábricas (Revolución Industrial), se hace con el poder político (Revolución Francesa), sustituye a la anterior minoría dominante en el Antiguo Régimen (la nobleza, que basaba todo su poder en la propiedad de la tierra), e inaugura la última fase de sometimiento de las mayorías: el capitalismo.

Definición de capitalismo

El capitalismo es la forma actual en que la minoría privilegiada que tiene acceso al poder, a la riqueza y al conocimiento se apodera de la capacidad de trabajo de la mayoría, a la que restringe y limita de esta manera su acceso al poder, a la riqueza y al conocimiento.

El capitalismo es la forma actual de esclavitud y servidumbre, cuando la ley declara iguales a todas las personas, y por lo tanto, la esclavitud y la servidumbre no son posibles por derecho, pero de hecho existe una desigualdad de oportunidades que permite a los que tienen más apoderarse de la fuerza de trabajo de quienes tienen menos, a cambio de un salario, o también cobrando una renta, un interés o apoderándose del mercado. Enseguida veremos con mayor detalle cada una de estas cuatro tareas de intermediación por medio de las cuales el pudiente abusa del carente y se produce capitalismo, es decir, se perpetúa la desigualdad.

Capitalismo es la forma en que la ley nos permite usar nuestra propiedad para apoderarnos de la ajena, acrecentando la riqueza propia a costa de someter a personas legalmente libres (no siervos ni esclavos), apoderándonos de su capacidad de trabajo mediante el pago de un salario, la especulación comercial o el cobro de rentas y préstamos.

En la sociedad esclavista (Edad Antigua) y en la sociedad estamental (Edad Media), el propietario (el que posee bienes, riqueza) ejerce un dominio sobre el trabajo ajeno no sólo en función de su propiedad, sino también en función del Derecho, que declara desiguales al esclavo y al amo, al siervo y al señor, y otorga facultades al amo y al señor para exigir trabajo del esclavo y del siervo. El capitalismo surge cuando el no propietario se libera de la esclavitud y de las trabas feudales y trabaja para el propietario a cambio de un salario y forzado tan sólo por la necesidad de subsistir. Ahora el Derecho declara iguales a ambos, pero el propietario ejerce dominio sobre el trabajo del no propietario en virtud del privilegio que le otorga su propiedad, gracias a las leyes imperantes en el sistema, que le protegen y le otorgan mayores ventajas y oportunidades.

Las cuatro formas de sometimiento contemporáneas

El sistema politico-económico actual (el sistema capitalista) permite al propietario usar su propiedad para apoderarse de la capacidad de trabajo ajena de cuatro formas distintas. Para eliminar el capitalismo simplemente hay que cambiar las leyes para que estas formas de robo y explotación sean ilegales.

1. Comprar fuerza de trabajo (a cambio de un SALARIO)

En un mercado socializado las empresas deben ser propiedad de los trabajadores que en ellas trabajan. La tierra debe ser propiedad de quien la trabaja. El contrato de trabajo desaparece. Cada cual trabajará en lo suyo, en sus propiedades, en sus empresas. La propiedad estará supeditada al uso y al disfrute. No podré poseer más medios de producción (tierra, maquinaria, empresas…) que aquellos sobre los que pueda aplicar directamente mi fuerza de trabajo. Y aplicando directamente mi fuerza de trabajo obtendré productos o servicios que podré vender en libre mercado. Pero si, en vez de aplicar directamente mi fuerza de trabajo sobre mis instrumentos de producción, compro la fuerza de trabajo de otras personas mediante el pago de un SALARIO, estoy convirtiendo a otros seres humanos en una parte de mis posesiones, en un instrumento más de mi producción, la cual me pertenece por completo. Comprando fuerza de trabajo humana obtengo muchos más productos, pero esto ya no es una ganancia lícita, sino un beneficio capitalista. Este comercio de trabajo humano condena a la mayoría de la humanidad a no poseer sus propios medios de producción (no poder producir sus propios bienes) y a venderse como esclavos modernos a los propietarios que poseen dichos medios de producción.

El mercado capitalista posibilita la posesión de medios o instrumentos muy superiores a los que un individuo puede utilizar por sí, y origina una sociedad en la que los medios o instrumentos de producción son propiedad de unos pocos mientras que la mayoría está excluida de ellos y sólo posee su fuerza de trabajo, correspondiendo a los propietarios de los medios de producción la facultad de dominar la producción y apropiarse de todo su producto, a excepción de aquella pequeña parte con la que compran la fuerza de trabajo de los excluidos de la posesión de los medios de producción.

2) Vender el uso de la propiedad (a cambio de una RENTA)

Es lícito que yo use mi propiedad para disfrutarla o para obtener más productos o dinero, aplicando sobre ella mi capacidad de trabajo, vendiéndola, etc. Pero no es lícito vender ¡no ya la propiedad en sí! sino el uso de mi propiedad a cambio de una RENTA. Eso me permitiría acumular más propiedad de la que puedo usar o disfrutar. Uso mi propiedad a modo de embudo capaz de absorber la propiedad que me rodea… Así obtengo, como en el caso anterior, ganancias (sin tener yo que trabajar, sólo por poseer propiedad muerta) a costa del trabajo de otros. En un mercado socializado nadie podrá poseer cosas que no use o disfrute directamente. Por lo tanto, no se podrá vender el uso de las cosas. Lo que no se usa o disfruta, se socializa: pertenece a la comunidad o al Estado, que se encargará de redistribuirlo entre quien lo necesite, para que nadie carezca de propiedades y de medios para producir. No tendremos necesidad de alquilar nada, porque se nos dará en propiedad todo aquello que esté disponible y seamos capaces de mantener con nuestro trabajo.

3) Vender el uso del dinero (a cambio de un INTERÉS)

Es lícito que yo use mi dinero para comprar lo que quiera, es decir, puedo cambiar mi dinero por productos o servicios, pero no es lícito vender el uso de mi dinero por cierto tiempo y precio, llamado INTERÉS. Así obtengo, como en los casos anteriores, ganancias a costa del trabajo de otros, por el simple hecho de poseer yo la propiedad. El prestamista de dinero es un parásito social que, como el comerciante, no produce, y sin embargo obtiene un beneficio desproporcionado al servicio que presta, por lo que se convierte en una verdadera lacra social. El crédito, como el comercio, es un servicio útil y necesario, pero no lo es el prestamista ni el comerciante. Un mercado socializado debe socializar el crédito, convirtiéndolo en un servicio público en vez de ser negocio particular de unos cuantos privilegiados, como es el caso de la banca, que se enriquece prestando el dinero que le confían los ahorradores y trabajadores. En la actualidad, el capitalismo industrial ha dado paso al capitalismo financiero, basado en este tipo de operaciones, pero en el mercado socializado los grupos financieros desaparecerían, el crédito sería un servicio público siempre, no sujeto a interés especulativo. La entrega de capital o propiedad a las empresas o familias que lo necesiten sería una tarea del Estado o de la Comunidad.

4) Comerciar especulativamente (a cambio de un SOBREPRECIO)

Es lícito que pueda vender mi propiedad, fruto de mi trabajo, pero no es justo comprar sistemáticamente para vender (cosas que no hemos producido) porque estoy explotando a los productores y apoderándome del mercado. No puede ser que se gane más comerciando que produciendo, siendo socialmente más útil lo segundo. No es permisible que los productores malvivan y los comerciantes se enriquezcan. El comerciante sirve de intermediario entre dos productores, o entre un productor y un consumidor, un servicio ciertamente útil, pero que no guarda proporción con los beneficios que obtiene. El beneficio del comercio es abusivo: una verdadera lacra tanto para el productor como para el consumidor. Esto supone un enriquecimiento injusto; ya que el comerciante sobreeleva innecesariamente los precios para obtener un beneficio desproporcionado a su tarea de simple intermediario entre el productor y el comprador. En el mercado socializado el comercio debe ser socializado. Las empresas y los particulares podrán comprar o vender directamente, pero el comercio al por mayor lo realizarán siempre las empresas públicas.

Eliminar el capitalismo es eliminar estas cuatro formas de sometimiento

Los cuatro casos anteriores muestran claramente cómo me enriquezco a costa del trabajo de los demás por la simple razón de que soy yo quien poseo más, impidiendo de esta forma que los demás se construyan a sí mismos con su propio trabajo. Esta situación injusta, originada, legitimada, mantenida y acrecentada por el sistema capitalista, me otorga pleno derecho para utilizar mi propiedad como instrumento de dominio sobre los desposeídos, o sobre los que poseen menos que yo, de manera que puedo acrecentar impunemente mi fortuna a costa de los demás, contribuyendo de esta manera a incrementar la desigualdad en el mundo, y a mantener un sistema clasista en el que una minoría puede perpetuarse en el poder y someter a la mayoría.

El capitalismo no es un sistema solamente económico, es un sistema político-económico, legitimado por las leyes actuales. Las cuatro formas de apropiarse de lo ajeno están legitimadas por nuestras leyes. Si se modificaran esas leyes, ya no sería posible acumular riqueza muerta. Cada persona y cada comunidad sería propietaria de aquellos recursos sobre los que aplicase su fuerza de trabajo, y de los productos obtenidos (socialización completa de la economía). Muchas propiedades que ahora no se trabajan y que se mantienen improductivas, podrían aprovecharse. Esas bolsas de riqueza muerta que sirven tan sólo para mantenernos en la esclavitud, resolverían el problema del paro y de la pobreza. El trabajo directo, el uso y el disfrute directo, sería la única forma legal de propiedad. La igualdad sería un hecho.

Es previsible que las máquinas acaben sustituyendo a la mano de obra humana. Ya nos encontramos muy avanzados en este proceso de maquinización y continuará en aumento. Por eso estamos hablando de que un mercado socializado requiere un Estado socializado que se encargue de proporcionar y distribuir recursos y medios de producción equitativamente, que se encargue del comercio de los productos, que se encargue del crédito (aporte de dinero y materiales). Por supuesto, entendemos por Estado socializado a la sociedad civil organizada, es decir, un Estado no clasista por primera vez en la historia.

En conclusión, para acabar con el capitalismo y tener una sociedad justa e igualitaria, sin clases, solo hay que ilegalizar estas cuatro formas politico-económicas injustas, y socializar las tareas de intermediación mediante un Estado socializado que no sería otra cosa que la sociedad civil organizada.

Cinco corolarios

1.- No es la propiedad privada o el libre mercado lo que hace al capitalismo, sino el uso de la propiedad o del mercado como mecanismos de dominación. En cambio, lo que se hizo en Rusia fue eliminar las libertades democráticas, el derecho a la propiedad privada, la libertad para producir y vender lo producido… y, sin embargo, siguió conservando el capitalismo, ya que seguía existiendo una relación laboral de Estado dominador a trabajador explotado, que no era dueño de sus propios medios de producción ni del producto de su trabajo. Los trabajadores de ese país seguían tan sometidos como los de cualquier otro, y encima no podían quejarse. Había capitalismo, pero sólo un capitalista: el Estado. (Socialismo real = capitalismo de Estado).

2.- Las empresas pueden prescindir del propietario (empresario), máxime cuando en la actualidad ya no son dirigidas por ellos, sino por los directivos, que pertenecen a la plantilla de trabajadores. Esto aseguraría a los trabajadores mayores beneficios, mayor seguridad (no serían “despedidos” al ser ellos los propietarios), mayor implicación en la producción (tendrían que tomar ellos las decisiones en forma democrática, elegirían a sus propios directivos, etc). Habría más igualdad. El mercado socializado no impediría que las empresas se organizaran de la mejor manera posible para resultar competitivas, pero introduciría una mayor participación democrática. Al estar dirigidas por los trabajadores, la producción y los beneficios obtenidos tendrían por objetivo elevar el nivel de vida de las personas y de la comunidad, lo cual no impediría que se siguiera perfeccionando el proceso productivo del que depende la empresa, es decir, no se detendría el progreso.

3.- El mercado socializado requiere la presencia de un Estado socializado que promueva la creación de empresas y el pleno “autoempleo”, es decir, asegurarse de que todo el mundo sea propietario, buscar mecanismos equitativos de reparto de propiedad, evitar los mecanismos que permitan poseer una propiedad más allá de la que se puede disfrutar en una sola vida, etc. Sin una sociedad justa y vigilante, organizada como Estado no clasista, las empresas grandes podrían abusar de las pequeñas, o quedaría gente en paro, fuera de toda empresa.

4.- En una economía de mercado socializado habría competición y desafío para que las personas y las comunidades alcanzaran cada vez un mayor nivel de vida, pero no para que determinados grupos acumularan enormes bolsas de riqueza muerta. El Estado velaría para que se fomentaran empresas y se alcanzara el pleno autoempleo. Trataría siempre de mitigar las desigualdades que pudieran surgir, porque estaría sostenido por una democracia plena, propia de una sociedad madura que posee sus propios medios de producción y organiza su propia vida. Los trabajadores trabajarían cada vez menos, pues las empresas-máquina se automatizarían cada vez más, pero no por eso las personas se iban a quedar en paro o iban a disminuir sus ingresos… todo lo contrario, pues ellos mismos serían los propietarios.

5.- Aunque el mercado socializado como alternativa al capitalismo, podría implementarse en la teoría, observemos que en la práctica depende de la participación de una sociedad civil madura y organizada. Es la pescadilla que se muerde la cola. En este sistema capitalista no podemos tener tal sociedad, porque es el sistema dominante quien nos educa y nos inculca lo que es deseable o no. Y el sistema politico-económico dominante actual es el capitalismo. Se da la paradoja —pero hay que aceptarla así— de que si queremos que la gente —mayoritariamente— piense de otra manera y desee otras cosas y se comporte de otra forma, primero tenemos que cambiar el sistema dominante, y los sistemas cambian de acuerdo a sus propias leyes, no de acuerdo a los deseos de una minoría rebelde y contestataria.


NOTA: acabas de leer el octavo de una serie de 20 artículos que nos introducen en la HUMÁNICA, una institución que estudia los problemas globales de la humanidad, sus causas y sus soluciones. Te agradecemos cualquier corrección, actualización o complementación que puedas aportar a este artículo. Tu contribución beneficia a todos. Muchas gracias.

 

Comments are closed.