Programa

La Asociación Puertollano Autosuficiente, en el momento de su fundación, elaboró un documento articulado, la Carta Universal, que describía los pasos a seguir para construir de la forma más rápida, pacífica e indolora posible el nuevo sistema postcapitalista global. La redacción de este documento, que en la actualidad contiene 51 artículos, viene siendo mejorada y actualizada cada año mediante trabajo colaborativo de los miembros de la Asociación.

La Carta Universal contiene un resumen del proyecto completo a seguir para cambiar nuestro mundo. Intentamos que todos los conceptos esenciales estén incluidos, aunque muchos de ellos solo puedan mencionarse o esbozarse brevemente. A continuación, presentamos la última actualización de la Carta Universal, la del 2017.

ACLARACIÓN: en la Carta Universal se habla de otras Agrupaciones Locales. De momento, solo existe Puertollano Autosuficiente. Sin embargo, esperamos que en cada localidad vayan surgiendo asociaciones semejantes, que serán los agentes de la transición. Cada Agrupación Local tiene la responsabilidad de construir el Nuevo Sistema en su territorio.

En la Carta Universal se menciona también una Confederación Mundial de Agrupaciones Locales que se encargará, en el futuro, de actualizar la Carta Universal y coordinar el proceso de transición al sistema postcapitalista. Evidentemente, esta Confederación tampoco existe aún. No obstante, necesitábamos tener ya, aunque sea un esbozo o borrador de la Carta Universal, para guiar y dar sentido a la acción local dentro de un marco global.


Carta Universal 2017

  1. Propósito de esta Carta Universal
  2. Principios y Valores Fundamentales
  3. Estructuras básicas para la implementación de los Principios y Valores Fundamentales
  4. Estructuras de transición
  5. El Plan de Transición
  6. Los siete niveles
  7. Los cuatro colapsos

Participa en la corrección o reforma de esta Carta Universal


1.- PROPÓSITO DE ESTA CARTA UNIVERSAL


Art. 1: Un puente a la utopía o Mundo que Queremos.

Esta Carta Universal, a modo de Constitución, Manifiesto y Programa, constituye un puente a la utopía o Mundo que Queremos. Propone un programa de actuación a escala local y planetaria para la construcción de una Nueva sociedad: un Nuevo Sistema Global de vida basado en la libertad, la igualdad y la solidaridad universal, respetuoso con las personas y con el planeta; donde las personas, los grupos y las comunidades podremos construirnos con la máxima autonomía y autosuficiencia posibles.


Art. 2: Una Constitución para una Nueva Sociedad Global.

El conjunto de todas las personas que se adhieren a esta Carta Universal y desean construir el Nuevo Sistema Global de vida constituye la Nueva Sociedad Global. La nueva sociedad se construye localmente, organizándose las personas y los grupos en Comunidades autosuficientes virtuales o reales, y de muy diverso grado de implementación. Pero la nueva sociedad también se construye globalmente, cuando las Comunidades Autosuficientes se replican por todo el mundo y luego se federan y confederan compartiendo información, tecnología y recursos.


Art. 3: Un pórtico para un Ordenamiento Político Universal.

Esta Carta Universal sirve de pórtico o Norma Fundamental a un Ordenamiento Político Universal que explicará más detalladamente el funcionamiento de la Confederación Mundial de Comunidades. No obstante, cada comunidad y cada federación y confederación tendrá su propio Ordenamiento Político, que regulará sus propias herramientas deliberativas, administrativas y evaluativas.


Art. 4: Elaboración, ratificación y reforma de esta Carta y del Ordenamiento Político Universal.

Esta Carta y el Ordenamiento Político Universal son fruto de un trabajo colectivo. Son elaborados, ratificados y permanentemente reformados y actualizados de forma libre, igualitaria y solidaria por todas las personas miembros de la Nueva Sociedad Global mediante democracia directa y participativa. Cualquier persona, a través de un grupo o comunidad perteneciente a la Confederación Mundial de Comunidades, puede presentar una propuesta de enmienda o reforma de esta Carta, que será sometida a debate y votación por el total de las personas miembros de la Confederación.


Art. 5: Día de la Carta Universal.

El aniversario de la constitución de la Confederación Mundial de Comunidades será declarado Día de la Carta Universal, y ese día se actualizará esta Carta y el Ordenamiento Político Universal con todas las reformas y enmiendas que hayan sido aprobadas durante el año. Cada edición anual de la Carta y del Ordenamiento Político Universal hará constar en su denominación el año en que se editó. Por ejemplo, la presente Carta Universal se denomina Carta Universal 2017.

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2.- PRINCIPIOS Y VALORES FUNDAMENTALES


Art.6: Principio de Soberanía, Autodeterminación o Libertad.

Quienes suscribimos esta Carta Universal defendemos la libre autodeterminación de las personas, los grupos y las comunidades. La Nueva Sociedad Global tiene que construirse de abajo a arriba. Todas las obligaciones que provengan de arriba a abajo tienen que haber sido previamente revisadas, decididas y aprobadas de abajo a arriba. Es decir, el control proviene del mismo sujeto (persona, grupo, comunidad) al que va dirigido. Es siempre autocontrol o autogestión, ya que lo humano no puede ser construido desde fuera, por un poder externo, sin sufrir alienación. La soberanía radica directamente en la persona humana, valor supremo y fuente de todos los valores, responsable de su plena autorrealización personal y social, para lo cual se asocia libremente con otras personas creando grupos, comunidades y sociedades igualitarias que se autogestionan y fortalecen mediante el pleno ejercicio de su libertad y de su consciencia. La educación tendrá como objetivo el aprendizaje de esta libertad y de esta consciencia.


Art. 7: Principio de Igualdad.

Quienes suscribimos esta Carta Universal defendemos que no puede haber libertad sin igualdad, y viceversa. Es condición necesaria lo uno para lo otro. Las personas libres y soberanas solo pueden establecer relaciones de igualdad, jamás de dominación-subordinación, con otras personas. Cuando la persona, el grupo, la comunidad o la asociación renuncian a su soberanía y delegan la responsabilidad de construirse en otra persona, grupo, comunidad o asociación, inician un círculo vicioso de relaciones de desigualdad y dependencia, que alimenta a un Poder que las somete, deshumaniza e impide crecer y autorrealizarse. Por el contrario, cuando la persona asume plenamente su soberanía y no deja que ningún Poder la represente, está construyendo un mundo libre, igualitario y respetuoso con la diversidad, construyéndose como persona plenamente humana y como integrante pleno de su grupo, comunidad y planeta.


Art. 8: Principio de Solidaridad Universal: Cooperación y Asociacionismo.

Quienes suscribimos esta Carta Universal defendemos que la solidaridad universal —con todas las personas, sean solidarias o no— ha de ser el fundamento de toda relación y de toda acción social. Los derechos humanos son inherentes a todas las personas, incluidas las personas que no los respetan. La persona humana es el valor supremo, independientemente de su conducta. Cuando a una acción social no la guía la solidaridad universal y cuando no se tiene en cuenta el valor último de la persona humana, nuevamente se alimenta a un Poder que destruye lo humano y nos impide crecer y autorrealizarnos. La Nueva Sociedad se sustentará por completo en asociaciones libres e igualitarias de personas, grupos y pequeñas comunidades que, cooperando solidariamente entre sí, facilitarán su propio crecimiento y autorrealización; desarrollando, mediante democracia directa y participativa, todas las herramientas deliberativas, administrativas y evaluativas necesarias para el buen funcionamiento del Nuevo Sistema Global; y asegurándose siempre de tener estas herramientas bajo su estricta supervisión y control para no crear aparatos de Poder fomentadores de desigualdad que les impidan asumir plenamente su soberanía y les obliguen a delegarla en manos de instituciones, personas o eventos que escapen a su control.


Art. 9: Principio de Responsabilidad y Compromiso.

En un contexto de libertad-igualdad-solidaridad se realiza el aprendizaje de la responsabilidad y del compromiso. Definimos Responsabilidad como la capacidad de la persona de responder por sí misma, de hacerse cargo de su propia conducta, de reconocerse autora de sus propios actos y asumir y aceptar las consecuencias que se derivan de ellos. Definimos Compromiso como la acción de agrandar voluntaria y conscientemente el ámbito o la esfera de nuestra responsabilidad, asumiendo nuevas obligaciones que antes no sentíamos como propias. Quienes suscribimos esta Carta Universal declaramos que la responsabilidad y el compromiso son una consecuencia del ejercicio de la libertad en un entorno diverso, solidario e igualitario.


Art. 10: Principio de Perfectibilidad.

Las personas, los grupos y las comunidades que suscribimos esta Carta Universal pensamos que la construcción gradual y pacífica del Nuevo Sistema  Global —no basado en el Poder, sino respetuoso con las personas y con el planeta—, es posible. Creemos en la educabilidad de las personas por medio de un cambio progresivo en el sistema sociocultural y político-económico, que aumente la probabilidad de vivir experiencias de libertad, igualdad, solidaridad, responsabilidad y compromiso. Defendemos que la persona humana es un proyecto siempre inacabado y siempre perfectible, y que este proceso de perfectibilidad puede ser alentado por el sistema social cuando éste facilita y promueve la soberanía de las personas; o bien puede ser frenado, obstaculizado y desvirtuado por dicho sistema cuando las somete bajo su dominio e impide su crecimiento. Declaramos que todo sistema social es perfectible en este sentido de facilitar el crecimiento de las personas y promover su autodesarrollo en libertad, igualdad y solidaridad. Confiamos plenamente en que, cualesquiera que sean las condiciones de partida, siempre es posible desactivar gradualmente y de forma no violenta las desigualdades y las relaciones de Poder en todo el mundo, modificando el modo de producción que sustenta nuestras instituciones, las cuales a su vez normalizan nuestra conducta. Orientándonos hacia un modo de producción autosuficiente, incrementamos la solidaridad universal, la igualdad de oportunidades y la autodeterminación y la soberanía responsable y comprometida de las personas, los grupos y las comunidades.

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3.- ESTRUCTURAS BÁSICAS PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS PRINCIPIOS Y VALORES FUNDAMENTALES


Art.11: Grupos autoorganizados.

1. En el Nuevo Sistema Global, toda entidad social (grupo, asociación, comunidad o institución) se autocrea, autoorganiza, automantiene y autorreproduce en el marco de los Principios y Valores Fundamentales. Es dueña y soberana absoluta de su propio espacio físico, político, económico, ético, religioso y cultural. Decide sus acciones, las ejecuta y las juzga o evalúa por sí misma, sin depender de ninguna otra entidad externa, sino cooperando libre e igualitariamente con las demás entidades para construir la Nueva Sociedad Global.

2. El Nuevo Sistema Global se basa en el libre asociacionismo solidario, igualitario y autogestionado, conforme a los Principios y Valores Fundamentales expresados en los artículos 6 a 10 de esta Carta. Estas asociaciones, federaciones y confederaciones igualitarias establecen su propio ordenamiento y sus propias herramientas normativas, administrativas y evaluativas, y sostienen toda la organización política, económica y sociocultural de la Nueva Sociedad Global, tanto en el ámbito comunitario como intercomunitario.


Art.12: Entidad social básica.

1. En el Nuevo Sistema Global, la entidad social básica es la Comunidad Autosuficiente, que en la actualidad puede definirse como una Agrupación Local orientada a la autosuficiencia en un entorno municipalista; y a medida que la tecnología lo haga posible, llegará a ser una verdadera ciudad autosuficiente.

2. La autodeterminación y orientación a la autosuficiencia de cada entidad social básica hace imposible la desigualdad, la jerarquía o el centralismo de unos territorios respecto a otros. Las comunidades podrán, no obstante, asociarse para defender sus intereses territoriales y los patrimonios ecológicos y culturales propios de la región, pues los grupos y las comunidades son responsables de gestionar los territorios que habitan. Cuando no existan naciones ni grandes bloques político-económicos, todavía podrá existir una división territorial puramente nominal que permita el procesamiento informático de los datos geoestadísticos.


Art.13: Entidad social global.

1. En el Nuevo Sistema Global las entidades sociales básicas se asocian libre e igualitariamente para formar la Confederación Mundial de Comunidades, con el objeto de decidir sobre su futuro conjunto como humanidad, planeta y sociedad global, garantizando la convivencia pacífica y facilitando el trabajo conjunto en los objetivos y las necesidades comunes a todos los seres humanos, tales como el progreso científico y tecnológico, las comunicaciones intercomunitarias y la administración de la biosfera y del patrimonio artístico y cultural de toda la humanidad.

2. Ninguna comunidad será obligada a formar parte de la Confederación, ni verá mermada por ello la solidaridad universal de las demás comunidades.


Art.14: Asambleas.

1. La Asamblea es la reunión libre e igualitaria de todos los miembros de pleno derecho de un grupo, asociación, comunidad, federación o confederación, que mediante democracia directa mediatizada por la participación, la escucha y el diálogo, y la discusión de las metas y los valores del grupo, elabora su propia constitución u ordenamiento y las formas de implementarlo, instituyendo las herramientas necesarias para hacerlo eficaz (comités deliberativos, administrativos y evaluativos), manteniendo estas herramientas completamente bajo su control. La Asamblea busca siempre, en primer lugar, el consenso, y únicamente cuando éste no sea posible busca otro tipo de acuerdos. La Asamblea es la responsable del buen funcionamiento del grupo, comunidad o entidad social de que se trate.

2. No se obliga a nadie a asistir a la Asamblea y todos los asistentes participan como iguales. Cuando los miembros de una Asamblea sobrepasan el número en que es posible reunirse físicamente y comunicarse cara a cara, se recurre a formas innovadoras para poner en común sus voluntades, implementando la presencia, participación, diálogo, discusión y deliberación mediante técnicas avanzadas de telecomunicación.


Art.15: Comités.

1. Las asambleas pueden crear comités, que son herramientas organizativas sin autonomía política propia, es decir, sin capacidad para generar sus propios ordenamientos. Los comités se rigen por mandatos, ordenanzas o reglamentos aprobados por la Asamblea y siempre sujetos a modificación o anulación por parte de la misma, y su cometido es hacer operativos, eficaces y evaluables los requerimientos de la Asamblea, a la cual sirven y de la cual son meros apéndices. Los comités efectúan las tareas deliberativas, administrativas y evaluativas especificadas en sus mandatos, ordenanzas y reglamentos. La Asamblea mantiene un control total sobre los comités, ya sea de forma directa (mediante la comparecencia o rendición de cuentas y los mandatos y ordenanzas) o a través de otros comités. Los comités no son grupos autoorganizados, y por lo tanto sus miembros, en cuanto que miembros de tales comités, no pueden seguir sus propias directrices, sino las de la Asamblea, ejecutando las funciones o servicios concretos que se les haya encomendado. Son mandados, no mandatarios; su función es servir, no dirigir; preguntan a la Asamblea para conocer su voluntad y hacerla cumplir, dejando al margen su propia voluntad. Los comités son los brazos y las piernas de la Asamblea, pero no su cerebro.

2. Cualquier miembro o grupo de la Asamblea puede proponer proyectos o comités a la Asamblea para su aprobación. La Asamblea puede aceptar, rechazar o modificar el proyecto en su totalidad o en parte, aceptar a las personas que se han ofrecido voluntarias o que han sido propuestas para llevarlo a cabo, o bien elegir a otras personas. Los comités son herramientas, instrumentos para preservar y materializar el ejercicio de la libertad, la igualdad y la solidaridad. En ningún momento los comités pueden ser instrumentos de Poder ni constituir gobierno, ya que el gobierno recae plenamente sobre la Asamblea.

3. Para que este sistema asambleario funcione de la manera que queda descrita, la Asamblea tiene que estar formada por personas activas y empoderadas, que sepan trabajar de forma colaborativa e igualitaria. Por lo que existirá un entrenamiento o proceso formativo que dará acceso al estatus de miembro de pleno derecho de la Asamblea, con el fin de obtener una Asamblea capacitada, ya que una Asamblea incapaz es inoperativa y puede dar lugar a dos resultados igualmente terribles:

a) Si los comités también son incapaces, generarán Poder y se impondrán sobre la Asamblea, estableciendo relaciones de dominación-subordinación, e impidiendo que la Asamblea se desarrolle y asuma el control.

b) Si los comités son capaces, intentarán capacitar a la Asamblea, pero a menudo ya será demasiado tarde, pues su labor acabará siendo anulada por la inercia de una Asamblea indiferente, fragmentada y fácilmente manipulable.

Por eso la formación y el entrenamiento tiene que ser un requisito previo a la adquisición del estatus de miembro de pleno derecho.

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4.- LA ETAPA DE TRANSICIÓN


Art.16: Transición indolora.

Los Principios, Valores y Estructuras descritos en los artículos anteriores pertenecen a un sistema social que está por venir, y no tienen sentido en el actual sistema capitalista; pero la tecnología avanza a pasos agigantados y nos conduce al nuevo modo de producción autosuficiente. El viejo sistema capitalista, con su sociedad de clases y sus diversas formas de dominación, tiene sus días contados. Esto es una buena noticia, pero hay un problema: hasta la fecha, todas las transiciones de un sistema social a otro han sido violentas y caóticas, y se han cobrado numerosas vidas humanas. Nuestro objetivo prioritario, como humanidad, ha de ser la de acortar y suavizar este tránsito todo lo que sea posible: planificar una etapa de transición gradual, ordenada, pacífica e indolora, durante la cual, apoyándonos en la nueva tecnología de producción autosuficiente, socialicemos progresivamente la totalidad de la economía, la política y la cultura humana, construyendo una sociedad global libre e igualitaria.


Art.17: Estructuras de transición.

En la etapa de transición construiremos avanzadillas del nuevo sistema dentro del viejo, a modo de pequeños oasis que irán creciendo hasta llenar todo el espacio. Tenemos que crear, dentro del sistema actual, estructuras propias del sistema que viene, regidas por los Principios y Valores Fundamentales que estarán normalizados en dicho sistema, y de ese modo catalizar el cambio, amortiguar brusquedades y salvar vacíos. Tarea ardua, porque dichos Principios, Valores y Estructuras no se ajustan al sistema actual. Tendrán sentido en el Nuevo Sistema Global, pues la producción autosuficiente exigirá que cada cual se autoconstruya y autoorganice. Pero en el mundo en que nos movemos, estas estructuras son extrañas, minoritarias y nadan contra corriente: van a suponer una desviación de la norma hasta que el nuevo sistema entrante las normalice. Hasta ese momento, serán consideradas estructuras de transición.


Art.18: No caer en la tentación.

Las estructuras de transición deberán prosperar en un entorno que les es ajeno. Tendrán que vencer la tentación constante de “tomar atajos” por los caminos y formas del viejo sistema. Les costará un gran esfuerzo no contaminarse con la violencia, la dominación, la desigualdad y otras formas propias del sistema actual y contrarias a los Principios y Valores Fundamentales descritos en los artículos 6 a 10 de esta Carta. La única forma de superar esta prueba es mediante la formación y el entrenamiento, tal como se describe más adelante en el Plan de Transición. La Nueva Sociedad Global, siendo ella misma una entidad plenamente socializada e igualitaria, no utiliza la violencia para forzar cambios repentinos en el sistema, pues eso destruiría los mismos principios que pretende defender. A veces los cambios no podrán ser tan rápidos como nos gustaría, pero no pueden forzarse, y jamás deberá sucumbir la Nueva Sociedad a la tentación de imitar en su organización y funcionamiento interno al Viejo Sistema, con la excusa, quizás, de adaptarse mejor a la cruda realidad del mundo en que vivimos. Las entidades de transición pretenden transformar, desactivar y sustituir gradualmente las viejas estructuras por otras nuevas, basadas en los principios expuestos, y siempre suponen un avance positivo en ese sentido. Las estructuras de transición son el verdadero puente que nos conduce al Mundo que Queremos.


Art.19: La Agrupación Local.

1. En la etapa de transición, una Comunidad Autosuficiente será tan solo una asociación o Agrupación Local orientada a la autosuficiencia en un entorno municipalista. Un único grupo, asociación o comunidad ya puede constituir una Agrupación Local. Puede haber varias Agrupaciones Locales en un municipio, pero conviene que se federen para poder trabajar juntas en el ámbito municipal. Las personas, los grupos, las comunidades y las asociaciones participan en la Confederación Mundial de Comunidades a través de las Agrupaciones Locales en que se hallan inscritos, si es que ellos mismos no constituyen una Agrupación Local.

2. Las Agrupaciones Locales se organizan y estructuran libremente, elaboran sus propios ordenamientos, asambleas y comités, y participan también en la construcción de los ordenamientos, asambleas y comités de la Confederación Mundial de Comunidades para crear y ejecutar el Plan de Transición. Presentan candidaturas en las convocatorias electorales de carácter municipal para sustituir las actuales instituciones desigualitarias y constituyen las unidades sociales básicas desde las que se socializan los Estados, la política, la economía y la cultura global. Tras la desaparición de los Estados, las Agrupaciones Locales se transforman en Comunidades Autosuficientes iniciando así la fase de normalización del Nuevo Sistema Global.


Art.20: La Confederación de Agrupaciones Locales.

En la etapa de transición, todas las Agrupaciones Locales que lo deseen podrán formar parte de la Confederación Mundial de Comunidades. La Asamblea General de la Confederación está compuesta por todas las personas de pleno derecho miembros de las Agrupaciones Locales que a ella pertenecen. Todas estas personas son iguales y gestionan la Confederación sin que exista jerarquía alguna ni centralismo. Puede subsistir una cierta jerarquización metodológica u organizativa. Por ejemplo, las intervenciones pueden asociarse a la correspondiente Agrupación Local, o localizarse en una lista jerarquizada (con regiones, subregiones, etc.), pero la discusión, la responsabilidad y los votos serán personales.

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5.- EL PLAN DE TRANSICIÓN


Art.21: El Plan de Transición.

La Confederación Mundial de Comunidades planificará cuidadosamente todo el proceso de la transición y ejecutará lo planificado hasta la completa transformación y sustitución del Viejo Sistema por el Nuevo. El Plan de Transición consiste básicamente en socializar los espacios políticos, económicos y culturales en los siete niveles (persona, grupo, organización, institución, comunidad, sociedad y planeta), de abajo a arriba, de lo simple a lo complejo, empezando por los niveles donde más fácilmente se puede construir la libertad, la igualdad y la solidaridad, como son las personas, los grupos y las comunidades, y ascendiendo hasta aquellos que poseen el máximo poder y la máxima capacidad para crear desigualdad, como son los Estados nacionales y el capitalismo global.


Art.22: La medida del Progreso Social.

El Plan de Transición puede ser considerado como un plan de socialización desde abajo de la política, la economía y la cultura; con tres marcadores muy importantes: en lo político, la democracia igualitaria, directa o asamblearia; en lo económico, el desarrollo sostenible u orientación a la autosuficiencia —modo de producción que solo será posible gracias a la alta tecnología—; y en lo cultural, el humanismo personalista o protagonismo de las personas sobre las instituciones y de lo socio-cultural sobre lo político-económico. Llamaremos Progreso Social al grado de avance, progreso o implementación del Plan de Transición, que tiene que ser medible y cuantificable, en una escala de cero a cien, en cada uno de los tres marcadores, y en cada uno de los siete niveles.


Art.23: Construir un nuevo sistema social.

La completa transformación y sustitución del Viejo Sistema por el Nuevo Sistema Global durante la Etapa de Transición precisa dos requisitos:

1) Hay que Conocer cuáles son los mecanismos que rigen el funcionamiento y el cambio de los sistemas sociales. La pura consciencia, intención o voluntad humana no es suficiente para cambiar un sistema. Los sistemas sociales evolucionan al margen de la intencionalidad humana. Si la voluntad humana ha de intervenir para acelerar o dirigir el proceso, tiene que supeditarse al conocimiento de esos mecanismos. Hasta hoy no se conocían, y por eso el ser humano no ha podido participar conscientemente en los cambios de un sistema a otro. En la actualidad, podemos hacerlo. En el relato de ciencia ficción La Fundación, de Isaac Asimov, un científico descubre que el sistema galáctico está a punto de desmoronarse y elabora un plan para acortar el período de transición hasta la llegada del siguiente sistema galáctico. Nuestro Plan de Transición funciona de la misma manera: anticipa el próximo cambio de sistema y pretende guiarlo y acelerarlo. Si no hacemos nada, el nuevo sistema podría tardar un siglo en aparecer, pero con el Plan de Transición podemos tenerlo en medio siglo, ahorrando así mucho sufrimiento humano.

2) Es necesario que al menos la mitad de la población mundial participe en la implementación del Plan de Transición. No basta con que una minoría de personas sepa cómo funcionan y cómo cambian los sistemas sociales; tiene que saberlo e implicarse más de la mitad de la población mundial. La cantidad de personas dispuesta a conocer e implementar el Plan de Transición va a estar en función del progreso de la tecnología de la autosuficiencia. Es decir, a medida que se instituya el Nuevo Sistema Global, más gente se sumará al cambio. Cuando la tecnología de la autosuficiencia haya progresado un 80%, más del 50% de la población estará implementando el Plan de Transición y, en ese momento, la llegada del Nuevo Sistema Global será inminente e irreversible.

Función de las Comunidades Autosuficientes


Art.24: Infraestructura, estructura y superestructura.

Un sistema social es la estructura o armazón que sostiene toda la conducta social, y es el responsable último de nuestra forma de vivir, relacionarnos y organizarnos. Así como en una vivienda los cimientos sostienen las paredes, y las paredes sostienen el techo, también el sistema social se subdivide en tres sub-estructuras, cada una de las cuales sostiene a las siguientes: infraestructura, estructura y superestructura.

  • La infraestructura comprende el modo de reproducción y el modo de producción; es decir, la forma en que una sociedad renueva su población y la forma en que obtiene los alimentos, energía, materiales y demás bienes y servicios que dicha población necesita. El modo de producción depende de los recursos existentes en el entorno y de la tecnología de producción que se utiliza para extraerlos, transformarlos y aprovecharlos.
  • La estructura es el conjunto de instituciones de una sociedad. Las instituciones dependen del modo de producción y del modo de reproducción (es decir, de la infraestructura), pues su función consiste en que la sociedad haga todo lo que tenga que hacer para que los modos de producción y de reproducción sigan funcionando y no se detengan. Por lo tanto, las instituciones normalizan la conducta social (se aseguran de que eso que hay que hacer se considere “lo normal”) y perpetúan dicha conducta transmitiéndola a las siguientes generaciones.
  • La superestructura es el conjunto de toda esa conducta normalizada por las instituciones, y que incluye las ideas, creencias, actitudes, prácticas, hábitos, costumbres… todas las ciencias, religiones e ideologías; modos de pensar, sentir y hacer; todo eso que llamamos cultura, es decir, las formas institucionalizadas del comportamiento humano.

 


Art.25: Primer principio rector para el Plan de Transición.

Principio de precedencia: Para cambiar el sistema, primero hay que cambiar la infraestructura. De la misma manera que para construir un edificio tenemos que seguir un orden: primero construir los cimientos, luego las paredes y finalmente el techo; así también para construir un sistema social hay que seguir un orden: primero construir la infraestructura, pues sobre ella se cimentan las instituciones (la estructura) y la conducta social (la superestructura). No es posible cambiar el sistema desde la superestructura (la voluntad humana) ni desde la estructura (las instituciones), a menos que la acción se dirija a construir una nueva infraestructura, un nuevo modo de producción y de reproducción. Pero ¿por qué la conducta normalizada por las instituciones, cuya función es preservar los modos de producción y de reproducción vigentes, iba a trabajar en el sentido de ir contra corriente, contra las instituciones, contra dichos modos de producción y de reproducción? Lo que ha ocurrido históricamente es que estos modos de producción y de reproducción cambiaron por razones ajenas a la voluntad humana, y arrastraron cambios en la estructura y la superestructura, de manera que, al final, las instituciones y la sociedad cambiaron contra su propia voluntad. El cambio de sistema que se avecina va a seguir este mismo proceso independiente de la intencionalidad humana en su mayor parte, aunque el Plan de Transición nos va a permitir, en esta ocasión, facilitar, acelerar y dulcificar conscientemente dicho proceso, y lo haremos dirigiendo la mayor parte de nuestros esfuerzos hacia el cambio de la infraestructura.


Art.26: Segundo principio rector para el Plan de Transición.

Principio de irradiación: Construye el sistema localmente y, si realmente funciona, se extenderá globalmente. Históricamente, la tecnología de producción ha progresado hacia una mayor potencia y una mayor eficiencia, siempre al margen de la voluntad humana, bien por la propia evolución natural de la tecnología (en la que un avance conduce a otros y así sucesivamente, en un efecto “bola de nieve”), bien bajo la presión de la escasez de recursos o la superpoblación. El resultado ha sido un cambio en el modo de producción (infraestructura), que ha originado cambios en la estructura y en la superestructura, es decir, en todo el sistema. Pero el cambio se originó en uno o muy pocos focos, justo allí donde se adoptó —por las circunstancias que fueran— la nueva tecnología de producción. Desde estos focos el cambio de sistema se inoculó al resto del planeta. El cambio de sistema siempre se acaba haciendo global. La agricultura tardó varios miles de años en dar la vuelta al mundo, la industrialización tardó unos pocos siglos, el próximo cambio de sistema tardará tan solo unos decenios en extenderse como un reguero de pólvora por todo el planeta. Pero hay que empezar provocándolo a nivel local, creando uno o varios focos desde los que se extienda al resto de la humanidad.


Art.27: Tercer principio rector para el Plan de Transición.

Principio de emergencia. Para cambiar el sistema, hay que avanzar por niveles, empezando por el inferior —más simple y más fácil de cambiar—, y ascendiendo nivel tras nivel, hasta llegar al superior —más complejo y difícil de cambiar. De acuerdo con la teoría de sistemas, todo puede entenderse como un sistema, todo sistema forma parte de otro sistema y se compone, a su vez, de partes que son otros tantos sistemas. La realidad es como un conjunto de muñecas rusas que se encuentran unas dentro de otras. En efecto, de la interacción de las partes surge un nuevo sistema, una nueva estructura, una conducta emergente. Por ejemplo, las personas forman grupos, los grupos forman organizaciones, o instituciones (si cumplen la función de normalizar la conducta de la sociedad); todo lo anterior forma comunidades, las comunidades forman sociedades y éstas dan lugar a la sociedad global o planeta. ¿Por dónde empezamos a construir el sistema global? ¿Por la base, por lo más simple, por lo más fácil? ¿O por la cúspide, por lo más complejo, por lo más difícil? Nuestro objetivo es ascender por los siete niveles de comportamiento emergente hasta llegar a la cúspide, que controla el comportamiento del sistema global. Cuanto más ascendemos en la escala de la conducta emergente, más poderosa es la conducta del sistema. Pero tenemos que empezar desde abajo, desde lo simple, construyendo una buena base que nos permita construir el siguiente nivel sobre unos buenos cimientos. Una pirámide escalonada de siete pisos —o un zigurat si se prefiere— puede simbolizar a la perfección este ascenso por los siete niveles, representando el primer nivel a la persona, el segundo al grupo, y así sucesivamente. En conclusión, vamos a construir el sistema por niveles, de abajo a arriba, fortaleciendo los componentes del sistema, para que de ellos pueda emerger la conducta poderosa que deseamos.

Los siete niveles

  1. Persona del Nuevo Sistema Global
  2. Grupo del Nuevo Sistema Global
  3. Organización del Nuevo Sistema Global
  4. Institución del Nuevo Sistema Global
  5. Comunidad del Nuevo Sistema Global
  6. Sociedad del Nuevo Sistema Global
  7. Planeta del Nuevo Sistema Global

Art.28: Formación y entrenamiento.

Mediante un programa de formación y entrenamiento será como cada persona se vaya construyendo a sí misma, avanzando por cada uno de los siete niveles. Hasta el nivel 4, la formación y el aprendizaje se realizará en grupos de iguales de unas doce personas. En los tres últimos niveles, la formación y el aprendizaje se realizará en Comunidades Autosuficientes basadas en el incipiente modo de producción. Se podrán completar los siete niveles sin salir de la Agrupación Local, aunque los últimos niveles requieren que la Agrupación Local forme redes con otras Agrupaciones Locales. El fin de la formación y el entrenamiento es construir en cada nivel el Nuevo Sistema Global basado en la libertad-igualdad-solidaridad, lo cual únicamente es posible si previamente hemos construido o socializado el nivel inferior. Se puede avanzar en el proceso de socialización si partimos siempre desde abajo, desde la igualdad; jamás si lo hacemos desde arriba, desde el Poder.


Art. 29: Objetivo de la Formación y el Entrenamiento.

Es la persona individual la que completa la formación y el entrenamiento. Pero cuando una persona ha completado los siete niveles, resulta que el Nuevo Sistema Global está consolidado y, de hecho, la persona habrá contribuido a construirlo en alguna medida durante su formación. Para cambiar el sistema se necesita que la mayoría de las personas realice este proceso, y probablemente queramos saber a qué velocidad va a ocurrir esto, o lo que es lo mismo, cuánto vamos a tardar en completar los siete niveles. Como ya se ha mencionado en el artículo 23, la cantidad de personas que realice este proceso va a depender del avance de la tecnología de la autosuficiencia, que es uno de los tres marcadores descritos en el artículo 22: “La medida del Progreso Social”. No va a depender de la capacidad de persuasión o proselitismo de la Agrupación Local, sino que será al revés, la capacidad de persuasión y proselitismo de la Agrupación Local dependerá de lo avanzada que esté la tecnología de la autosuficiencia. Un avance del 20%, quizás permita persuadir a un 1% de la población; un avance del 60% quizás permita persuadir a un 20%; un avance del 80% hará posible que el 50% de la población implemente el Plan de Transición, y eso será suficiente para provocar el colapso del sistema capitalista y la ignición irreversible del Nuevo Sistema Global. (Véase el gráfico en el artículo 23). Todo lo que podemos hacer es acelerar el avance de la tecnología de la autosuficiencia para aumentar la cantidad de personas que se sumen al Plan de Transición, y de esta manera adelantar la llegada del Nuevo Sistema. Ese es el objetivo principal de la formación y el entrenamiento.


Art. 30: Diseño de la Formación y el Entrenamiento.

El programa educativo y el correspondiente diseño curricular que lo desarrolla forma parte del Plan de Transición, y como tal, corresponde elaborarlo a la Confederación Mundial de Comunidades. No obstante, las Agrupaciones Locales tienen plena autonomía para implementarlo a su modo o para elaborar su propio plan educativo. Los grupos de iguales o las Comunidades Autosuficientes donde se está realizando el aprendizaje tienen siempre la última palabra. Las experiencias de aprendizaje deben sistematizarse con el fin de que la Agrupación Local perfeccione el plan educativo y el currículo. A su vez, la Agrupación Local debe hacer llegar estos resultados a la Confederación Mundial de Comunidades, para que ella también perfeccione el plan educativo y el currículo, que servirá de base a todas las Agrupaciones Locales.

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6.- LOS SIETE NIVELES


Art. 31: Nivel 1: Construir la persona de la Nueva Sociedad Global.

El grupo de aprendizaje en el nivel 1 se llama Grupo de autoconsciencia, y su objetivo es similar al de los grupos de autoconsciencia feministas que surgieron en los años 60. En aquellos grupos se tomaba consciencia de cómo el sistema povocaba y mantenía la desigualdad entre géneros. Ahora se trata de lo mismo, y de comprender hasta qué punto el sistema determina el tipo de persona en que nos construimos. Los objetivos son: liberación, autoconocimiento y empoderamiento personal. Un grupo de autoconsciencia estará formado por unas doce personas. Al menos un hombre y una mujer habrán completado el programa de entrenamiento previamente y podrán ser consultados por su experiencia. El grupo lo guiará cada día uno de sus miembros, por rotación o por elección. Se reunirá una o más veces por semana, según su disponibilidad. Todos los miembros reciben un manual o guía del programa de aprendizaje, elaborado por la Agrupación Local o la Confederación. La guía explica lo que es un grupo de iguales, cómo funciona el aprendizaje experiencial y algunas dinámicas de grupo que pueden ser útiles. También expone el diseño curricular, las prácticas recomendadas y la evaluación. Cada grupo de autoconsciencia adapta todo eso a su propio ritmo, necesidades y circunstancias.


Art. 32: Nivel 2: Construir el grupo de la Nueva Sociedad Global.

El grupo de aprendizaje en el nivel 2 se llama Grupo de formación, y su objetivo es aprender experiencialmente, desde cero, los procesos y las estructuras que tienen lugar en los grupos —procesos y estructuras comunicacionales, posicionales y normativos—, y que son los que determinan que un grupo funcione o no. Las características del grupo de formación serán muy parecidas a las del grupo de autoconsciencia: doce personas, al menos un hombre y una mujer que ya hayan realizado el programa, rotación de la monitorización y manual o guía del programa de aprendizaje, elaborado por la Agrupación Local o la Confederación. No es necesario haber superado el nivel 1 para pasar al nivel 2: se pueden invertir o hacerlos al mismo tiempo. Hay una gran complementariedad entre ambos niveles, ya que en ambos están presentes las personas y el grupo. El entrenamiento del nivel 1 podría fallar por no dominar los procesos y estructuras de grupo; así como el entrenamiento del nivel 2 podría fallar si no se controlan los procesos de liberación, autoconocimiento y empoderamiento personal. Lo más recomendable es hacerlos al mismo tiempo.


Art. 33: Nivel 3: Construir la organización de la Nueva Sociedad Global.

El grupo de aprendizaje en el nivel 3 se llama Grupo de trabajo, y su objetivo es aprender a gestionar proyectos y organizaciones y también aprender la metodología Investigación-Acción-Participación (IAP). Tanto en un grupo como en una organización existen procesos de relación y procesos de tarea. No obstante, lo esencial en un grupo son los procesos de relación, y lo esencial en una organización son los procesos de tarea. En la organización es muy importante la gestión o administración para alcanzar los objetivos de la forma más eficiente. Una empresa es una organización, pero también lo es una asociación, una ONG o un partido político. La Agrupación Local, por ejemplo, es una organización, y procurará elegir a sus gestores de entre las personas que hayan superado los tres primeros niveles de entrenamiento. Las características de un Grupo de trabajo son las ya mencionadas para el Grupo de autoconsciencia o el Grupo de formación, y es necesario haber superado el entrenamiento en estos dos grupos antes de iniciarlo en el Grupo de trabajo.


Art. 34: Humánica, Urbánica y Utópica.

Una institución es una organización que tiene por objetivo normalizar la conducta social, construir, transmitir y perpetuar la cultura de una sociedad. Se proponen tres instituciones nuevas, a las que llamaremos Humánica, Urbánica y Utópica, para construir respectivamente la dimensión científica, tecnológica y social de la Nueva Sociedad, promover y desarrollar el Nuevo Sistema Global y transmitir y perpetuar su cultura.

a) La Humánica es la ciencia que estudia los sistemas sociales: cómo aparecen, evolucionan y son sustituidos por otros sistemas sociales; cómo determinan el grado de desigualdad, violencia e insostenibilidad de una sociedad; cómo podría instituirse a corto-medio plazo un sistema social capaz de reducir estos índices a cero. El Instituto de Humánica se encarga de coordinar todas estas investigaciones y darlas a conocer al público.

b) La Urbánica es el conjunto de conocimientos y tecnologías que se refieren a la creación, desarrollo, reforma y progreso de las Comunidades Autosuficientes (las ciudades futuristas que podrán producir —en la cantidad que deseen y de forma respetuosa para con las personas y el medio ambiente— su propia energía, alimentos y materiales a partir de recursos renovables y abundantes en su propio entorno.) El Instituto de Urbánica se encarga de desarrollar la tecnología de la autosuficiencia que hará posible estas Comunidades Autosuficientes.

c) La Utópica es el Programa de intervención sociocultural y político-económica que facilitará la emergencia y articulación de la sociedad civil y la transición suave e indolora al mundo de las Comunidades Autosuficientes. El Instituto de Utópica desarrolla y pone en práctica lo que venimos llamando Plan de Transición. Es la herramienta por medio de la cual la Nueva Sociedad libre e igualitaria protagonizará la municipalización, regionalización, estatalización y mundialización que hará posible la consolidación del Nuevo Orden Global.

Los Institutos de Humánica, Urbánica y Utópica se dedican a la investigación y a la acción, siendo una de estas acciones la enseñanza libre y gratuita. La Confederación Mundial de Comunidades se encargará de coordinar la gestión de estos institutos, que tendrán una sede en cada Agrupación Local.


Art. 35: Nivel 4: Construir la institución de la Nueva Sociedad.

El grupo de aprendizaje en el nivel 4 se llama Grupo de estudio, y su objetivo es aprender los rudimentos de los Institutos de Humánica, Urbánica y Utópica. Cada una de las tres instituciones elaborará su propio diseño curricular y se encargará de aplicarlo a los diversos Grupos de estudio. Estos serán de características muy similares a los Grupos de autoconsciencia, de formación y de trabajo, solo que aquí existirán monitores expertos que guiarán muchas de las experiencias e impartirán conocimientos y prácticas con metodologías participativas, y se encargarán de la evaluación. Será necesario aprobar los tres Grupos de estudio para pasar al siguiente nivel. Una de las posibilidades para los que aprueben (además de pasar al nivel 5) será la de incorporarse a uno de los Institutos y formar parte de la institución de su elección.


Art. 36: Nivel 5: Construir la comunidad de la Nueva Sociedad.

1. En los niveles 5, 6 y 7, la formación y el entrenamiento ya no tendrá lugar en Grupos de aprendizaje, sino en Comunidades de aprendizaje. Podemos definir la comunidad como la entidad social básica que permite la convivencia social de forma completa y autosuficiente. Las comunidades y la vida comunitaria son algo que se está perdiendo en el sistema actual, porque se tiende a la aglomeración y al ensamblaje uniforme de una sociedad organizada desde arriba. Sin embargo, el Nuevo Sistema Global se basa en ellas. Construir comunidades y vida comunitaria puede ser una tarea ardua, pero es el primer paso importante hacia el Mundo que queremos. Los ingredientes de una comunidad son cuatro:

  1. Un territorio propio. Puede ser un barrio, una residencia, una finca privada, un pueblo abandonado…
  2. Gente. Personas. Unos pocos grupos o familias, con algunas organizaciones e instituciones.
  3. Recursos. Los que haya en el territorio y los que posea la gente.
  4. Necesidades. Lo que la gente necesita para vivir y convivir. Servicios, productos, calidad de vida…

Las comunidades, normalmente serán pequeñas: unas docenas o unos cientos de personas, aunque también podrían albergar unos pocos miles. Los lazos interpersonales son fuertes, y también la interdependencia. Hay un gran nivel de autogestión: tenemos que administrar nuestros recursos y nuestras necesidades nosotros mismos. El mundo actual no funciona así. No sabemos relacionarnos ni funcionar en grupo, y mucho menos gestionar recursos y necesidades. Sobre todo, porque el modo de producción actual no está orientado a la autosuficiencia. El sistema actual no nos permite trabajar para nosotros y para la comunidad. Trabajamos para otros, en enormes complejos industriales, financieros o de servicios, y a casa solo regresamos para ver la tele y descansar. El avance de la tecnología de la autosuficiencia nos permitirá empezar a construir comunidades autosuficientes y a satisfacer en ellas una alta calidad de vida. En el sistema actual apenas existe vida comunitaria (más allá de unas pocas personas reuniéndose en alguna asociación de vecinos), ni vida social (más allá de divertirse con amigos, ir a trabajar, asistir a la iglesia y votar cada equis años.) En el Nuevo Sistema Global existirá una intensa vida social y comunitaria, donde la gente empoderada construirá su propia riqueza, organización y cultura.

2. El nivel 5 lo superas cuando una Comunidad Autosuficiente (o, en su caso, una Agrupación Local) puede dar fe de que has vivido en ella al menos un año, o bien has contribuido de forma importante a su formación o desarrollo.


Art. 37: Una sociedad diversa y pluricultural.

El actual sistema capitalista es un sistema global y hace del planeta una sola sociedad. Podemos hablar de sociedades distintas en función de la cultura (la lengua, la religión, las costumbres, la idiosincrasia de los pueblos…). Por ejemplo, como existen unas 7.000 lenguas en el planeta, también existe, al menos, ese número de culturas o sociedades (el término sociedad hace referencia a una población y el término cultura al modo de vida de esa población.) Tradicionalmente, una sociedad, con su cultura, se ha considerado como un elemento bien delimitado. Pero la sociedad actual es diversa y pluricultural. En un mismo territorio, en un barrio, en una escuela, se hablan diversas lenguas, se practican diversas religiones, se expresan diferentes costumbres y tradiciones culturales. La sociedad global es un ensamblaje de muy diversas sociedades y culturas. Sobre todas esas sociedades y culturas se impone el sistema capitalista global, caracterizado por un determinado modo de producción, un conjunto de instituciones y una cultura propia. Pero a nivel local, comarcal, regional, nacional o supranacional se conservan algunas idiosincrasias culturales, algunas instituciones propias, algunos modos de producción alternativos. Todo eso da lugar a las diversas sociedades y culturas, ricas y complejas, sin límites precisos, aunque esos límites los marque pragmáticamente cada administración.


Art. 38: Democratización cultural y democracia cultural.

La Nueva Sociedad Global será pluricultural y diversa en mucha mayor medida que la sociedad actual, puesto que cada persona, grupo y comunidad producirá cultura. A esto se le llama DEMOCRACIA CULTURAL, y hay que distinguirla de la DEMOCRATIZACIÓN CULTURAL prevalente hoy en día, y que entiende la cultura como acceso, mediante la difusión cultural, al disfrute de los bienes culturales producidos desde arriba, por otros, por una minoría, por una élite. Las masas consumen la cultura, pero no la producen. Y esta situación nos cosifica, nos deshumaniza, nos convierte en parte de un engranaje, de una maquinaria que nos anula como seres humanos responsables de nuestra propia construcción, ya que somos cultura, pero no nos construimos a nosotros mismos, sino que nos construyen desde fuera, desde el Poder y la desigualdad. Hay una clase política para gobernar, una clase económica para producir la riqueza y una clase cultural para producir la cultura (el conocimiento técnico y científico, el arte, la religión, etc.). La DEMOCRACIA CULTURAL será prevalente en la Nueva Sociedad Global y dará lugar a una sociedad igualitaria, sin clases, donde las personas, los grupos y las comunidades participaremos directamente, en igualdad de condiciones y oportunidades, en la creación de la política, la economía y la cultura.


Art. 39: Nivel 6: Construir la Nueva Sociedad Global.

1. Se dará un paso importante en la construcción de la Nueva Sociedad Global cuando dos agrupaciones locales se federen y comiencen a trabajar juntas en un proyecto de sociedad más allá de sus propias comunidades. Comenzará a tejerse una red de comunidades de siete niveles: municipal, comarcal, provincial, regional, nacional, supranacional y mundial. Es decir, las comunidades de un mismo municipio, comarca, provincia, región, país, bloque supranacional y planeta se federan. La Nueva Sociedad se construye siempre desde abajo, desde las comunidades. Con cada federación y confederación no se abre “allá arriba” un espacio virgen y dispuesto para la competición y la lucha por el Poder.  El municipio, la comarca, la provincia, la región, el país, el bloque supranacional y el planeta se gestionan desde la comunidad. Cada federación abre en la comunidad una nueva dimensión, una nueva capacidad para el autogobierno, la autogestión, el autoempoderamiento. Cada nueva federación y confederación hace más fuerte y poderosa a la comunidad. La Carta Universal y el Ordenamiento Político Universal se trabajan en los Institutos de Utópica situados en las comunidades. Las federaciones y confederaciones facilitan y enriquecen el trabajo colaborativo, y amplían los acuerdos y consensos de modo que estos puedan ser compartidos libremente por un mayor número de comunidades. Puede ocurrir que, a la hora de la verdad, las diferentes Agrupaciones Locales no se pongan de acuerdo y surjan varias federaciones paralelas, incluso varias Confederaciones Mundiales, cada una de ellas con su correspondiente Carta Universal y su Plan de Transición. Esto, realmente, no tiene importancia. Las posibles divergencias irán desapareciendo probablemente a medida que avance la articulación igualitaria de la sociedad civil y se vea entonces la necesidad de cooperar en una u otra dirección para construir el Mundo que queremos, donde cada persona, grupo y comunidad pueda alcanzar sus propios objetivos y llevar a cabo su propio proyecto de vida.

2. El nivel 6 lo superas cuando las siete federaciones (municipal, comarcal, provincial, regional, nacional, supranacional y mundial) a las que pertenezca tu comunidad pueden dar fe de que has concluido con éxito su programa formativo. Cada una de las siete federaciones elaborará, impartirá y evaluará de forma independiente su programa formativo, que tendrá como objetivo informar a la persona del funcionamiento de la federación y facilitar su integración, para que pueda participar en la construcción de su municipio, comarca, provincia, región, nación, bloque y planeta. Como se ha descrito en el punto anterior, cada una de las siete federaciones funcionan dentro de tu comunidad, forman parte de tu comunidad y fortalecen a tu comunidad, por lo que no es necesario salir de ella para interaccionar con las federaciones.


Art. 40: Nivel 7: Construir el Nuevo Sistema Global.

El nivel 7 lo superas cuando la Confederación Mundial de Comunidades Autosuficientes declare que el Nuevo Sistema Global está consolidado. Y eso ocurrirá cuando hayan tenido lugar los cuatro grandes colapsos:

  1. El colapso del capitalismo, al haber sido sustituido por la autosuficiencia comunitaria.
  2. El colapso de los Estados nacionales, al haber sido sustituidos por las diversas federaciones y confederaciones.
  3. El colapso de la sociedad de clases, al haber sido sustituida por una sociedad libre e igualitaria.
  4. El colapso del patriarcado, al haber sido sustituido por la libertad e igualdad de género.

Tú puedes contribuir a acelerar la llegada de ese momento poniendo en práctica todo lo que has aprendido en los 6 niveles anteriores; participando activamente en la construcción de tu comunidad y de tu mundo; contribuyendo a que no exista una clase económica que gestione la riqueza, una clase política que gestione la organización y una clase cultivada que gestione el conocimiento; contribuyendo a construir riqueza, organización y conocimiento en cada persona, grupo y comunidad; contribuyendo al funcionamiento de los Institutos de Humánica, Urbánica y Utópica que impulsan el cambio en las estructuras sociales. Pues para escapar de esta maquinaria de Poder y desigualdad, no basta con trabajar al nivel de las ideas y los pensamientos (filosofías, valores, ética, religión etc.), porque nuestra conciencia viene condicionada en gran parte por las viejas estructuras que, desde el Poder y la desigualdad, nos sumergen en la esclavitud y nos desvían hacia el conformismo o la metafísica vana y evasiva. Son estas viejas estructuras las que hay que cambiar, construyendo un nuevo modo de producción y unas nuevas instituciones, y entonces cambiarán nuestras ideas y valores de forma natural.

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7.- LOS CUATRO COLAPSOS


Art. 41: Lo que hay y lo que habrá.

No se trata de destruir lo que hay, sino de construir la alternativa: lo que habrá. El objetivo no es luchar contra lo que existe, sino cambiar los cimientos o fundamentos que lo sostiene, para dejar paso a lo que viene. Lo que hay es el capitalismo, los Estados, la sociedad de clases y el patriarcado. Construyendo el nuevo modo de producción basado en la autosuficiencia, caerá el capitalismo. Construyendo el nuevo modo de organización basado en las asambleas y las federaciones, caerán los Estados. Cuando caiga el capitalismo y los Estados, habrá caído la sociedad de clases sostenida por ellos. Entonces podremos construir también unas relaciones libres e igualitarias entre hombres y mujeres, y caerá, por fin, el patriarcado. Vivimos en una época en la que tenemos la inmensa suerte de poder cambiar los cimientos o fundamentos de estas antiguas y profundas injusticias y precipitar su colapso. Aprovechemos esta oportunidad para liberar a la humanidad de sus viejas lacras. Aprendamos a hacerlo.


Art.42: Capitalismo, Estado y sociedad de clases.

1. Durante los últimos 6.000 años, aproximadamente, la civilización se ha construido mediante la dominación y el sometimiento de la mayoría de la sociedad por parte de una minoría privilegiada. Una minoría que administra y obliga a la mayoría a producir, quedándose con la mayor parte de lo producido. En esencia, nada ha cambiado. Todo sigue igual. Lo que sí ha variado a lo largo del tiempo es la forma en que la minoría ha explotado a la mayoría y se ha apoderado de su fuerza de trabajo: convirtiéndolos en esclavos, en siervos, o —en los últimos dos siglos— en empleados. Esta última forma de dominación se llama capitalismo.

2. El capitalismo, como las anteriores formas de dominación, no es solo un fenómeno económico (una forma de producir, intercambiar y consumir bienes y servicios), sino un sistema político-económico, ya que el Estado, las Leyes y las instituciones legitiman y normalizan el sistema de producción que permite a la minoría explotar a la mayoría. Su función principal es mantener la sociedad de clases, la desigualdad. En este sentido, todos los Estados hasta el día de hoy han sido y son clasistas. Todos los sistemas de producción instituidos por las sociedades estatales —también llamadas sociedades estratificadas o clasistas— han sido injustos desde un punto de vista humanista. El sistema capitalista, última forma de dominación y sometimiento de este tipo de sociedades, promueve la explotación de la mayoría por parte de la minoría, concentrando la riqueza, el poder y el conocimiento en pocas manos y condenando a la inmensa mayoría de los seres humanos a la miseria, la dependencia y la ignorancia.

3. El capitalismo es un sistema de dominación donde no existe la libertad, a pesar de que se vende como el máximo garante de la libertad, y así se habla de “libertad de empresa”, “libre mercado”, “liberalismo”, etc. Existiría la libertad si hubiera igualdad de oportunidades, si no hubiera sociedad de clases. Pero no es así. Se trata de un sistema piramidal, controlado por una minoría que está en la cúspide y explota a una mayoría que está en la base. El sistema funciona de manera que se mantenga la pirámide, el status quo, la desigualdad. Eso de que todo el mundo tiene la oportunidad de llegar a la cúspide si trabaja duro es una ilusión. De vez en cuando, alguien puede ascender de la nada hasta un puesto muy alto, lo mismo que a alguien, muy raramente, le puede tocar la lotería; pero eso no afecta a la forma piramidal y desigualitaria del sistema, que se mantiene. La inmensa mayoría de la gente está en la base, y no tiene otra cosa que ofrecer que su fuerza de trabajo, por lo que se venden como esclavos. Los pequeños y medianos propietarios que se encuentran en la zona intermedia de la pirámide, aunque pueden disfrutar de algunos beneficios, tampoco pueden ascender libremente. Se ven igualmente atrapados en esa zona intermedia. Únicamente la élite de la cúspide controla la Ley, los mercados, las empresas y los Estados. Y los controla para que todo siga igual, para que la pirámide no se deforme, para que el sistema de dominación no se derrumbe.


Art.43: La esencia del capitalismo.

1. La propiedad, el dinero, el mercado o la tecnología no generan Poder o desigualdad por sí solos, no son capitalismo en sí mismos ni la causa del capitalismo. Es el uso que se hace de la propiedad, el dinero, el mercado o la tecnología, conforme a la ley, lo que genera Poder y desigualdad, capitalismo, en suma.

2. La esencia del capitalismo es un conjunto de leyes instituidas por el Estado, que nos permiten usar la propiedad (dinero, bienes, tecnología o medios de producción) para realizar tareas de intermediación mediante las cuales impedimos la igualdad de oportunidades, nos apropiamos de la capacidad de trabajo ajena y nos labramos una posición dentro de la pirámide social en función de nuestra propiedad, perpetuando de este modo la sociedad de clases.

3. Existen cuatro formas en que la ley nos permite usar nuestra propiedad para apoderarnos de la ajena, realizando tareas de intermediación por las que nos apropiamos de la capacidad de trabajo de los demás, lo cual es la esencia del capitalismo. El capitalismo es la forma actual de esclavitud y servidumbre, cuando la ley declara iguales a todas las personas, y, por lo tanto, la esclavitud y la servidumbre ya no son posibles, pero ahora la ley permite, en función de la propiedad, apoderarse de la fuerza de trabajo ajena a cambio de un salario, o mediante el cobro de una renta, un interés o un “precio de mercado”.


Art.44: Las cuatro formas del sometimiento capitalista.

Estas son las cuatro tareas de intermediación capitalista, que me permiten someter a los demás y apoderarme de su fuerza de trabajo en función de mi propiedad:

  1. Compro tu fuerza de trabajo a cambio de un SALARIO, mediante un contrato de trabajo.
  2. Vendo el uso de mi propiedad a cambio de una RENTA, mediante un contrato de arrendamiento.
  3. Vendo el uso de mi dinero a cambio de un INTERÉS, mediante un contrato de préstamo.
  4. Compro a precio de mercado”, para vender a precio de mercado”, mediante un ejercicio de especulación comercial.

Para eliminar el capitalismo y tener una sociedad justa e igualitaria, sin clases, bastaría con ilegalizar el contrato de trabajo, el contrato de arrendamiento, el contrato de préstamo y el “precio de mercado” que hace posible la especulación comercial. Tendríamos así una economía de mercado socializado. El Estado no lo va a hacer, ya que su principal cometido es mantener el capitalismo y la sociedad de clases. Pero las Comunidades Autosuficientes, que están construyendo a contracorriente la Nueva Sociedad igualitaria, sí deben prescindir —no hacer uso— de estas cuatro formas de sometimiento capitalista, y socializar las cuatro tareas de intermediación, instituyendo en su seno una economía de mercado socializado hasta que el modo de producción autosuficiente sea predominante.


Art.45: Por qué el contrato de trabajo es capitalismo.

Si compro la fuerza de trabajo de otras personas, mediante el pago de un SALARIO, las convierto en una parte de mis posesiones, en un elemento de mi propia producción, la cual me pertenece por completo. Es la forma moderna de comprar esclavos. Nadie vendería su capacidad de trabajo si pudiera producir por sí mismo o comprar la capacidad de trabajo de otros. Por lo tanto, un sistema basado en el comercio de fuerza de trabajo solo tiene sentido en una sociedad de clases, donde la inmensa mayoría no tiene la capacidad de comprar fuerza de trabajo y solo le queda vender la suya propia, bien sea trabajo manual, técnico o cognoscitivo; mientras que la élite va a ocupar su posición, dentro de la pirámide social, en función de su capacidad para apoderarse de la fuerza de trabajo ajena. Por lo tanto, el contratador es un parásito social, porque está impidiendo que la gente sea dueña de sí misma y de sus propias empresas. El sistema capitalista ni siquiera favorece a quien no necesita participar en este comercio de trabajo, ya sea porque puede producir por sí mismo o porque se asocia igualitariamente con otras personas para producir de forma colaborativa. En las Comunidades Autosuficientes, la economía socializada de mercado será la forma de producción dominante. Todos los trabajadores serán dueños de su empresa, de sus medios de producción y de lo producido. La propiedad estará supeditada al uso y al disfrute, de modo que no podré poseer más medios de producción (tierra, maquinaria, empresas…) que aquellos sobre los que pueda aplicar directamente mi fuerza de trabajo. Y aplicando directamente mi fuerza de trabajo obtendré productos o servicios para autoconsumo o venta. Esto asegura a los trabajadores mayores beneficios (ellos hacen el reparto), mayor seguridad (no serán “despedidos” al ser ellos los propietarios), mayor implicación en la producción (tienen que tomar las decisiones en forma democrática, elegir a sus propios directivos, etc.) Al estar dirigidas por los trabajadores, la producción y los beneficios obtenidos tendrán por objetivo elevar el nivel de vida de las personas y de la comunidad; pero, al mismo tiempo, las empresas tendrán que ser competitivas, perfeccionar el proceso productivo, etc. Es decir, no se detendrá el progreso. En una economía de mercado socializado habrá competición y desafío para que las personas y las comunidades alcancen un mayor nivel de vida, pero no para que determinados grupos acumulen enormes bolsas de riqueza muerta. La comunidad buscará mecanismos equitativos de reparto de propiedad, velará para que se creen empresas y se alcance el pleno autoempleo, es decir, que todo el mundo sea propietario; impedirá los monopolios de las empresas grandes, etc. Tratará siempre de mitigar las desigualdades que puedan surgir, porque estará sostenida por una democracia plena, propia de una sociedad madura que posee sus propios medios de producción y organiza su propia vida. Las personas trabajarán cada vez menos, pues las empresas-máquina se automatizarán cada vez más, pero no por eso se quedará en paro la gente o disminuirán sus ingresos… todo lo contrario, pues ellos mismos son los propietarios.


Art.46: Por qué el contrato de arrendamiento es capitalismo.

Si vendo el uso de mi propiedad (¡no la propiedad en sí!) a cambio de una RENTA, eso me permitirá, como en el caso anterior, obtener ganancias sin tener yo que trabajar, “vivir de las rentas”, como suele decirse, que es otra forma de apoderarme del trabajo ajeno por el simple hecho de poseer yo la propiedad. El arrendatario es un parásito social. En un mercado socializado nadie puede poseer cosas que no use o disfrute directamente. La comunidad otorga en propiedad las cosas, en tanto que éstas se usan o disfrutan. Cuando no es así, la propiedad vuelve a la comunidad. Por lo tanto, no se podrá vender el uso de las cosas. Lo que no se usa o disfruta, se socializa: pertenece a la comunidad, que se encargará de redistribuirlo entre quien lo necesite, para que nadie carezca de propiedades y de medios para producir. No tendremos necesidad de alquilar nada, porque se nos dará en propiedad todo aquello que seamos capaces de disfrutar y mantener con nuestro trabajo.


Art.47: Por qué el contrato de préstamo es capitalismo.

Si vendo el uso del dinero, a cambio de un INTERÉS, eso me permitirá, como en los casos anteriores, obtener ganancias sin tener yo que trabajar. Esta es la esencia de la banca, de los negocios y del llamado capitalismo financiero. Los grandes propietarios de capital prestan dinero a empresarios, industriales y gentes con ideas, y esta es una forma rápida y fácil de apropiarse de la capacidad de trabajo de muchas personas, tan solo por el simple hecho de poseer yo la propiedad. El prestamista de dinero es un parásito social que, como el comerciante o el arrendatario, no produce, y sin embargo obtiene un beneficio desproporcionado al servicio que presta, por lo que se convierte en una verdadera lacra social. El crédito, como el comercio, es un servicio útil y necesario, pero no lo es el prestamista ni el comerciante. La comunidad debe socializar el crédito, convirtiéndolo en un servicio público en vez de ser negocio particular de unos cuantos privilegiados, como es el caso de la banca, que se enriquece prestando el dinero que le confían los ahorradores y trabajadores. La entrega de capital o propiedad a las empresas que lo necesiten sería una tarea de la comunidad. Desaparecerá la banca privada y, por lo tanto, las deudas y las hipotecas.


Art.48: Por qué el precio de mercado es capitalismo.

No existe mercado libre ni mano invisible ajustando los precios mediante la llamada ley de la oferta y la demanda. No puede existir en una sociedad de clases. Solo en una sociedad igualitaria puede haber una competencia justa entre los diversos actores del mercado de manera que los precios se ajusten a la oferta y la demanda. Pero en nuestra sociedad es la élite capitalista (principalmente la de los países del G7) la que regula los mercados (a través del Fondo Monetario Internacional y otras instituciones internacionales controladas por ellos), y a través del mercado y de la economía controlan a los Estados, sus leyes y sus instituciones. Por lo tanto, el mercado puede ser regulado por una “mano invisible”, pero no la que propuso Adam Smith, sino una mano invisible que actúa desde la sombra, al margen de todo sistema justo y democrático. Por lo tanto, lo que ahora se llama comercio libre no lo es en absoluto, es un comercio regulado desde las élites y los Estados, y el concepto debe ser sustituido por el de comercio justo, un comercio regulado desde la base, desde los productores, y no desde los intermediarios. Los campesinos a veces tienen que vender su producción por una miseria o tirarla a la basura, mientras los intermediarios se enriquecen vendiendo lo que ellos no han producido. Eso no puede ser. Es lícito que yo pueda vender mi propiedad, fruto de mi trabajo, pero no es justo comprar sistemáticamente para vender (cosas que no he producido) porque estoy explotando a los productores, apoderándome del trabajo ajeno. El precio de mercado perjudica al productor, que ve disminuida su ganancia, y perjudica al consumidor, que paga un precio excesivo por el producto. Por lo tanto, toda intermediación comercial que persiga el lucro es especulación comercial. El comerciante es un parásito social: no toma parte en el proceso de producción, solo sirve de intermediario entre dos productores, o entre un productor y un consumidor, un servicio ciertamente útil, pero que no guarda proporción con los beneficios que obtiene. No es permisible que se gane más vendiendo que produciendo, siendo socialmente más útil lo segundo. El beneficio del comercio es abusivo: una verdadera lacra tanto para el productor como para el consumidor. Esto supone un enriquecimiento injusto; ya que el comerciante sobreeleva innecesariamente los precios para obtener un beneficio desproporcionado a su tarea de simple intermediario entre el productor y el comprador. En las Comunidades autosuficientes la intermediación comercial debe ser socializada. Las empresas y los particulares podrán comprar o vender directamente, pero solo las empresas públicas —solo la comunidad— podrá realizar tareas de intermediación comercial. Así no se sobreelevarán los precios abusivamente, y quedará garantizado un comercio justo para productores y consumidores.


Art.49: El fin del capitalismo.

1. Eliminar el capitalismo es eliminar estas cuatro formas de sometimiento y, por lo tanto, injustas. Consiste en socializar el trabajo, el arrendamiento, el crédito y el comercio. El capitalismo me otorga pleno derecho para utilizar mi propiedad como instrumento de dominio y desigualdad, manteniendo un sistema clasista en el que la minoría obtiene el Poder y somete a la mayoría.  El capitalismo será sustituido, cuando la tecnología lo permita, por un sistema de producción autosuficiente. Mientras llega ese momento, y como parte del Plan de Transición, en las incipientes comunidades orientadas a la autosuficiencia se instaurará un mercado socializado en el que cada persona, grupo y comunidad será propietaria de aquellos recursos sobre los que pueda aplicar su fuerza de trabajo, y de los productos obtenidos de esta manera. El trabajo directo, el uso y el disfrute directo, será la única forma legal de propiedad. La sociedad civil organizada en Comunidades Autosuficientes se encargará de proporcionar y distribuir a un precio justo recursos, crédito y medios de producción; así mismo se encargará de las tareas de intermediación comercial, que son aquellas relaciones de comercio que no pueden solventarse exclusivamente entre productores y consumidores, y requieren la intervención de un tercer actor o intermediario. Será imposible que existan clases en este mercado socializado. Por primera vez, desde que surgió la civilización, se podrá vivir en una sociedad sin clases.

2. La injusticia del capitalismo no se resuelve desde el Poder, redistribuyendo la riqueza obtenida sin cambiar las leyes que sustentan la propia injusticia. Eso es una ilusión, una forma de tapar agujeros a corto plazo, una contradicción en sí mismo, un truco que permite al capitalismo sobrevivir y perpetuarse. La socialización de la economía ha de producirse desde abajo. Los cimientos que sustentan el capitalismo, generando desigualdad y dependencia, han de ser cambiados y sustituidos desde abajo por otros fundamentos, por otro modo de producción más justo, por otro sistema de vida más igualitario.

3. El capitalismo se elimina ilegalizando el trabajo asalariado, el interés, la renta y la intermediación comercial lucrativa o especulativa. Así se socializa la economía y se ponen los recursos (dinero, riqueza, tecnología, medios de producción, conocimiento, organización, propiedad y mercado) al alcance de todo el mundo, de una forma realmente libre, igualitaria y solidaria. En dicho sistema, los recursos se usan y disfrutan, y las leyes impiden que la riqueza pueda acumularse en pocas manos y generar Poder y desigualdad. Los procesos de intermediación económica (interés, renta, especulación comercial y adquisición de la capacidad de trabajo ajeno mediante contrato laboral) han de tornarse tan ilícitos como los procesos de intermediación política o de intermediación cultural. Todas estas tareas de intermediación que alimentan las relaciones de Poder desaparecerán en la sociedad igualitaria, mediante un proceso de socialización de la política, la economía y la cultura, de modo que todas las personas, grupos y comunidades puedan producir su propia forma de vida.

4. La socialización de la economía se producirá por dos vías paralelas:

a) El camino legal, mediante la abolición en los Reglamentos de las Comunidades Autosuficientes y de sus diversas federaciones y confederaciones de las leyes que sustentan el capitalismo (abolición del trabajo asalariado y la especulación financiera, arrendaticia y mercantil).

b) El cambio en el modo de producción, mediante el desarrollo de una tecnología orientada a la autosuficiencia que haga posible no solo la igualdad de las comunidades, sino también su autonomía.

La vía número uno inevitablemente deberá afrontar innumerables y continuos conflictos, al encontrarse inmersa en el sistema capitalista dominante, legitimado por los Estados. La vía número dos evitará todos esos conflictos al no depender ya las comunidades del mercado, ni ser necesarios tampoco los Estados, al poder autogestionarse libre e igualitariamente, produciendo sus propios recursos y regulando su propio estilo de vida.


Art. 50: El fin de los Estados.

1. El Plan de Transición inicia un proceso de socialización de la economía, la política y la cultura. La socialización de la economía sustituye el capitalismo por un mercado socializado que sirve de puente o transición al mundo de las Comunidades autosuficientes, que no está basado en el mercado, sino en la autosuficiencia de alta tecnología. La socialización de la política sustituye los Estados nacionales y la política profesional por una sociedad civil articulada y empoderada, plenamente democrática. La socialización de la cultura se inicia con el programa de entrenamiento de los Siete Niveles y el desarrollo de las nuevas instituciones —Humánica, Urbánica y Utópica— que capacita a las personas para crecer y tomar las riendas de su propia vida, de su propia construcción.

2. La socialización de la política implica un proceso de municipalización, comarcalización, provincialización, regionalización, nacionalización, internacionalización y mundialización, por medio del cual la gente empoderada, la Nueva Sociedad Global, se apodera de los municipios, las comarcas, las provincias, las regiones, las naciones, los bloques supranacionales y el planeta. Este proceso no debe hacerse demasiado rápido, ni demasiado lento, ambos caminos conducen a la violencia. El paso lo debe marcar la tecnología de la autosuficiencia, que es la única fuerza que puede oponerse al sistema imperante, siempre de una forma pacífica y enriquecedora, que se acomoda al crecimiento de las personas y de la sociedad. Si nos precipitamos y no esperamos a la tecnología, las élites se apoderarán de los municipios, comarcas, provincias, regiones, naciones, etc. Lejos de mejorar la situación, las relaciones de Poder y desigualdad se acrecentarán y las élites políticas, económicas y culturales se adueñarán de los despojos del Estado y gobernarán directamente. Si somos demasiado lentos ocurrirá lo mismo, ya que el Estado será asaltado por el empuje salvaje de las élites, que precipitará el colapso del capitalismo y de la civilización. Serán las élites quienes se refugiarán en las Comunidades Autosuficientes, mientras el planeta se derrumba y la gente se devora mutuamente. Finalmente las Comunidades autosuficientes se extenderán por todo el planeta, y éste se regenerará y resurgirá de sus cenizas como ave Fénix, pero habrá habido destrucción, muerte, violencia innecesaria. Por lo tanto, hay que asegurar cada paso antes de dar el siguiente, sin precipitarse ni demorarse demasiado, y el equilibrio lo hallaremos promoviendo y afianzando la tecnología de la autosuficiencia comunitaria, sobre la que se asientan todos los pasos.

3. Los Estados constituyen una solución históricamente provisional al problema de la civilización. Otro tipo de civilización, no basado en el Estado, no basado en el Poder y la desigualdad, es posible gracias a la alta tecnología, que permite vincular una complejidad e interdependencia social creciente con una orientación creciente hacia la autosuficiencia, el humanismo y la democracia. Los Estados están dejando de ser eficientes: demasiado pequeños como herramienta para construirnos como planeta y demasiado grandes como herramienta para construirnos como personas, grupos y comunidades. Los Estados están hechos a la medida ideal para que puedan ser controlados por las élites. Las comunidades, en cambio, tienen el tamaño justo para que en ellas puedan construirse las personas. Apalancándose en la tecnología, tienen el tamaño justo para mover el mundo.

4. El sistema de producción autosuficiente conducirá a la autodeterminación de las comunidades y a la desaparición de cualquier forma de gobierno supracomunitario centralizado. Los Estados y sus tentáculos subestatales y supraestatales serán desmantelados y sustituidos por los diversos ordenamientos políticos territoriales y sectoriales elaborados por las comunidades y los grupos autogestionados. Durante todo el proceso de transición y hasta que la tecnología de la autosuficiencia permita la completa autodeterminación de las comunidades, éstas irán vaciando a los Ayuntamientos, a los Estados, subestados y supraestados de la clase gobernante, y serán controlados por la sociedad civil desde abajo, mediante asambleas y comités, impulsando la descentralización y la tecnología de la autosuficiencia.


Art. 51: El fin del patriarcado.

1. El patriarcado es un supersistema que engloba a todos los sistemas sociales que han existido hasta hoy. Todos los modos de producción que han existido hasta la fecha, todas las instituciones, todas las culturas y todas las sociedades han sido y siguen siendo patriarcales. Es decir, se ha considerado y se sigue considerando que los varones son superiores a las mujeres y que tienen mayores privilegios. En correspondencia, las mujeres han sido y siguen siendo oprimidas por los varones, que se apropian de su fuerza productiva y reproductiva, de sus cuerpos y de sus productos, ya sea con medios pacíficos o mediante el uso de la violencia. Así como en nuestra sociedad hay clases, también hay patriarcado. Es una sociedad de clases y una sociedad patriarcal. Así como en la sociedad de clases la élite ejerce autoridad, control y predominio sobre las mayorías, en la sociedad patriarcal los varones ejercen autoridad, control y predominio sobre las mujeres. En ambos casos, la clase o género dominante se apodera de la capacidad de trabajo de las clases o géneros subyugados, impidiendo que se desarrollen económica, política y culturalmente.

2. La clase y el género dominantes tratan de invisibilizar esta relación de dominio, haciendo creer a toda la sociedad que existe una relación de igualdad, o que incluso es mucho más desahogado pertenecer a la clase o género oprimido, el cual, por cierto, siempre es culpable y causa de todos los males. La opresión de género o patriarcado tiene la peculiaridad, respecto a la opresión de clases, de estar cimentada sobre las relaciones de parentesco, la política sexual y el modo de reproducción. Pero la institucionalización del patriarcado sobrepasa los límites de la familia y abarca al resto de las instituciones sociales.

3. Históricamente, cuando los hombres han construido un mundo mejor, frecuentemente han marginado a las mujeres. Cuando clamaban libertad, igualdad y solidaridad, pensaban únicamente en su género (de la misma manera que los burgueses pensaban únicamente en su clase). Un claro ejemplo de ello fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que reconocía tales derechos únicamente para los varones. Costó mucho trabajo y tiempo que se reconocieran los mismos derechos a las mujeres, y eso no significa que ahora exista igualdad.  Recordemos que también hubo un tiempo en que la ley diferenciaba entre personas libres y esclavas o siervas, y ahora con el capitalismo la ley reconoce que todos somos iguales. Sin embargo, no tenemos las mismas oportunidades ni han desaparecido las formas de opresión. Simplemente, se han vuelto más sutiles.

4. El patriarcado es mucho más antiguo que la sociedad de clases. Aunque algunas mitologías feministas hablan de un supuesto matriarcado en la prehistoria, la verdad es que no hay pruebas al respecto.  El patriarcado, hasta hoy, es una invariante cultural. El género homo (hombres y mujeres) nació machista y patriarcal, venimos de especies que poseían culturas machistas y patriarcales y seguimos siendo, en la actualidad —con distintos grados de sutileza— machistas y patriarcales, porque lo es la sociedad y la cultura en que vivimos. Pero por primera vez en la historia, aprovechando los cambios revolucionarios que se avecinan, podremos cambiar la hasta hoy invariante cultural y construir instituciones no patriarcales, sociedades y culturas en las cuales podremos experimentar la igualdad de género, y disfrutar de relaciones de parentesco, sexuales y reproductivas no sexistas.


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